
Salmo 28
Un Clamor de Ayuda
MiedoConsueloValentía
David clama a Dios como su Roca, sólida, fuerte y siempre presente. No quiere que Dios guarde silencio cuando está en problemas. Pero al final del salmo, David ya está alabando a Dios porque confía en que Él escucha y ayuda.
- 1Salmo de David. A TI clamaré, oh Jehová, fortaleza mía: no te desentiendas de mí; porque no sea yo, dejándome tú, semejante á los que descienden al sepulcro.
- 2Oye la voz de mis ruegos cuando clamo á ti, cuando alzo mis manos hacia el templo de tu santidad.
- 3No me arrebates á una con los malos, y con los que hacen iniquidad: los cuales hablan paz con sus prójimos, y la maldad está en su corazón.
- 4Dales conforme á su obra, y conforme á la malicia de sus hechos: dales conforme á la obra de sus manos, dales su paga.
- 5Porque no atendieron á las obras de Jehová, ni al hecho de sus manos, derribarálos, y no los edificará.
- 6Bendito Jehová, que oyó la voz de mis ruegos.
- 7Jehová es mi fortaleza y mi escudo: en él esperó mi corazón, y fuí ayudado; por lo que se gozó mi corazón, y con mi canción le alabaré.
- 8Jehová es su fuerza, y la fortaleza de las saludes de su ungido.
- 9Salva á tu pueblo, y bendice á tu heredad; y pastoréalos y ensálzalos para siempre.
Reina-Valera 1909
Lo que significa
Cuando tenemos miedo, no tenemos que enfrentarlo solos: clamamos a Dios. Él nos escucha, nos ayuda, y cuando lo hace, nuestro corazón puede saltar de alegría y estallar en cánticos.
Una pequeña oración
Señor, Tú eres mi fuerza y mi escudo. Cuando clamo a Ti, me escuchas; mi corazón confía en Ti, y estoy muy feliz. Amén.
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