Ilustración del rey David levantando las manos en oración al amanecer, mientras un rayo de luz matutina entra por su ventana, representando la súplica del Salmo 5: «Por la mañana oirás mi voz».

Salmo 5

Un Ruego de la Mañana

MiedoConsueloAventura

Cada mañana David se despierta y habla con Dios de inmediato. Le pide a Dios que escuche su oración y lo guíe en la dirección correcta para ese día. Dios es un Rey al que no le agrada el mal, pero recibe con gusto a quienes lo aman y confían en Él.

  1. 1Al Músico principal: sobre Nehiloth: Salmo de David. ESCUCHA, oh Jehová, mis palabras; considera la meditación mía.
  2. 2Está atento á la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, porque á ti oraré.
  3. 3Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré á ti, y esperaré.
  4. 4Porque tú no eres un Dios que ame la maldad: el malo no habitará junto á ti.
  5. 5No estarán los insensatos delante de tus ojos: aborreces á todos los que obran iniquidad.
  6. 6Destruirás á los que hablan mentira: al hombre de sangres y de engaño abominará Jehová.
  7. 7Y yo en la multitud de tu misericordia entraré en tu casa: adoraré hacia el templo de tu santidad en tu temor.
  8. 8Guíame, Jehová, en tu justicia á causa de mis enemigos; endereza delante de mí tu camino.
  9. 9Porque no hay en su boca rectitud: sus entrañas son pravedades; sepulcro abierto su garganta: con su lengua lisonjearán.
  10. 10Desbarátalos, oh Dios; caigan de sus consejos: por la multitud de sus rebeliones échalos, porque se rebelaron contra ti.
  11. 11Y alegrarse han todos los que en ti confían; para siempre darán voces de júbilo, porque tú los defiendes: y en ti se regocijarán los que aman tu nombre.
  12. 12Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo; lo cercarás de benevolencia como con un escudo.

Reina-Valera 1909

Lo que significa

Comenzar el día con Dios es un hábito maravilloso. Podemos traerle todo: nuestras esperanzas, nuestros miedos, nuestros planes, y luego esperar y observar lo que Él hace. Dios rodea con Su favor, como un escudo, a los que lo aman.

Una pequeña oración

¡Buenos días, Señor! Te traigo todo mi día antes de que comience. Guíame por el camino correcto y rodéame con Tu favor. Estoy esperando y observando lo que harás. Amén.

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