¿Qué es un salmo, en realidad?

No un relato, un canto: cómo funciona la poesía hebrea y por qué los salmos se cantaban.

No un relato, un canto

La mayoría de los libros de la Biblia, como Génesis o los Evangelios, cuentan una historia de principio a fin. El libro de los Salmos es distinto: es una colección de 150 cantos, poemas y oraciones. En lugar de seguir una sola historia, cada salmo capta un momento, un sentimiento de alabanza, tristeza, miedo o confianza, y lo convierte en palabras para Dios.

Repetir una idea, no una rima

Los poemas en español suelen rimar («gato» y «pato»). Los poemas hebreos, como los salmos, hacen otra cosa: el paralelismo. Dicen casi la misma idea dos veces, de dos maneras distintas, una junto a la otra. El Salmo 19:1 lo hace: «Los cielos cuentan la gloria de Dios, y la expansión denuncia la obra de sus manos.» La misma gran idea, dicha dos veces.

Escritos para cantarse y orarse

Muchos salmos se escribieron para cantarse en voz alta en la adoración, a veces con instrumentos como arpas y címbalos. De ahí viene justamente el nombre: «salmo» significa un canto entonado con música. Hoy la gente sigue leyendo los salmos como oraciones, diciendo ante Dios las palabras sinceras de otro como si fueran propias.

Cuestionario rápido: ¿Qué es un salmo, en realidad?

Pregunta 1 de 5

Un salmo se describe mejor como…